Las autoridades se movilizaron ante el macabro hallazgo de una hielera que contenía un cuerpo descuartizado, abandonada a la orilla de una carretera federal. El reporte se generó en la Villahermosa-Frontera, a la altura de la Ranchería El Espino. Al llegar al lugar, los elementos de seguridad confirmaron que dentro de la hielera se encontraban restos humanos desmembrados.
El cuerpo presentaba evidentes huellas de violencia y tortura, incluyendo decapitamiento y mutilación. La víctima tenía los brazos amarrados con un cable blanco y un trapo en la boca. Se logró apreciar que el cuerpo portaba un short tipo playero verde agua con negro, y un tatuaje visible con la frase “LA VIDA LOCA”.
De inmediato, el área fue acordonada por las autoridades en espera del Servicio Médico Forense (Semefo) para realizar el levantamiento de los restos e iniciar la necropsia de ley. Trascendió que la víctima podría ser un joven de 22 años, aunque esta información no ha sido confirmada de manera oficial hasta el momento.


